Cabecero forja blanco

El cabecero de forja blanco se ha convertido en el nuevo clásico de los dormitorios

Cabecero forja blanco

Al oír hablar de cabecero de forja blanco puede que te venga a la mente la casa de tu abuela o el dormitorio de alguna película antigua. Nada más lejos de la realidad, los cabeceros de forja blanco se han convertido en un clásico atemporal más presente que nunca en nuestros hogares. Las camas de hierro forjado son muy resistentes, requieren muy poco mantenimiento gracias a su larga durabilidad. El cabecero de forja blanco se convertirá en tu parte favorita de la cama.

La versatilidad del cabecero de forja blanco hace que sea una apuesta segura para tu dormitorio. Da igual el estilo decorativo o ambiente que tengas en tu habitación: más clásico o más moderno, más rústico o más vanguardista, juvenil o para adultos...Las posibilidades del cabecero de forja blanco son infinitas y se adaptan a cualquier estilo decorativo.

Si estás cansado de tu viejo dormitorio y te apetece innovar, no es necesario que inviertas grandes cantidades en renovar todo el mobiliario, bastará con cambiar un viejo cabecero por uno de forja blanco para dar un nuevo toque a tu habitación y añadirle algunos elementos decorativos como cuadros o nueva ropa de cama.

En la antigüedad los cabeceros eran las piezas más importantes de la cama y no era posible ver un dormitorio sin ellos. Hoy en día el cabecero de forja blanco vuelve a estar de moda y se ha convertido en una de las últimas tendencias en decoración gracias a su sobriedad que hace que tengamos una pieza elegante y clásica pero sin recargar el espacio y aportando ligereza.

El cabecero de forja blanco se ha convertido en la opción más utilizada por los padres para los dormitorios juveniles en la actualidad. El secreto de esto está en su simpleza, que hace que pueda acompañarles a lo largo de su etapa de crecimiento combinando diferentes gustos y motivos decorativos.

Uno de los inconvenientes que puede presentar el cabecero de forja blanco a primera vista es su limpieza. La acumulación de polvo y óxido puede dar un aspecto viejo a nuestro cabecero. Sin embargo, esta tarea resulta más sencilla de lo que parece, deberemos utilizar un cubo con agua y unas gotitas de vinagre. Humedeceremos un paño en el cubo e iremos frotando el hierro forjado en pequeñas secciones y círculos hasta que quede limpio.

Variedad de formas

El blanco sigue siendo el color estrella para amueblar nuestro dormitorio debido a su elegancia. En el caso del cabecero de forja resulta también la opción mayoritaria pero dentro de estos podemos encontrar diferentes formas: circulares, florales, rectos, con globos, con números, mariposas…. En nuestro catálogo encontrarás infinidad de ideas que se adaptarán al dormitorio que buscas.